miércoles, 23 de febrero de 2011

Debí darme cuenta

En nuestra primera cita. Mientras yo levitaba a su lado por la carrera séptima.Fuimos abordados por un mimo de los que hacen imitaciones incómodas, y esperan a cambio una moneda. Este hombre perfecto, al que yo ya veneraba, despachó al pobre mimo entre insultos y maldiciones, hasta que el mimo se vio forzado a recuperar el habla para defenderse. No recuerdo qué sentí en ese momento, a lo mejor creí que ese hombre perfecto se había portado como un heroe, al liberarnos del acoso del personaje, pero la verdad es que debí notar que era un neurótico.

viernes, 18 de febrero de 2011

Cambio de clima

Me niego a andar con una sombrilla en la bolsa a toda hora. A pesar de vivir en una ciudad lluviosa, me resulta un objeto estorboso e innecesario. Disfruto permitirle a la lluvia caer sobre mis ropas y empaparme mientras el resto de la humanidad huye para buscar refugio. Es cierto que a veces me he sentido indispuesta después de un buen chaparrón pero nada me impide repetir mi hazaña de nuevo. Soy adulta y eso me da derecho a caminar bajo la lluvia.
Hoy, cuando una lluvia de lágrimas acompaña mi ataúd, un sol resplandeciente ilumina la ciudad.

jueves, 10 de febrero de 2011

2x1

Querido Dios:
Te propongo un trato. Qué tal si me devuelves a mi papá, y a cambio yo te mando a mi mamá y a mi hermana?
Qué dices?

miércoles, 9 de febrero de 2011

Circense

Ahora tengo una vida común y corriente, paso las noches en la misma cama y voy al trabajo de 8 a 5. Puedo parecer aburrida pero no me importa. Alimentar a los leones nunca me divirtió y me fue imposible caminar en la cuerda floja, no me recuperé de la infidelidad del payaso y me harté de empacar y desempacar.  De vez en cuando sueño que estoy en el circo y soy la estrella.

martes, 8 de febrero de 2011

No me escribas más

No voy a negar que al principio sus correos me llenaban de ilusión, salía temprano de mi trabajo y corría a casa solo para leerla. Ni siquiera consideraba la posibilidad de verla porque temía romper el encanto producido por su amor epistolar. La llamé por teléfono porque ella alguna vez y como quien no quería la cosa mandó su número "por si algún día me quieres llamar". Oir su voz confirmó que era la mujer que soñaba. Llegado el momento de formalizar las cosas ella insistió en el encuentro. No pude negarme, pero ahora sé que debí hacerlo. Apenas la vi y me di cuenta de que era como cualquier otra mujer no quise seguir adelante, y la dejé sentada esperándome en el lugar de la cita. No ha dejado de escribirme.

lunes, 31 de enero de 2011

Malentendido

Cada vez que le decía que lo amaba, él entendía que lo odiaba. Si le decía que estaba loca por verlo, creía que no quería verlo jamás, los más de mil correos que le envié rogándole que volviera, e incluso ofreciéndole que yo iba, los interpretó como una amenaza, si le pedía perdón, él creía que lo consideraba un estúpido, si le compraba una corbata pensaba que planeaba un ahorcamiento nocturno, si le pedía consuelo aseguraba que lo consideraba un sentimental cursi, al final, me dejó por supuesto, por maltrato.

domingo, 30 de enero de 2011

Miércoles

La abuela Gertrudis anunció que moriría el miércoles. Se prepararon desde el domingo. El miércoles en la mañana estaba impecable la casa para recibir a los visitantes, la mesa estaba servida con los mejores manjares y el sacerdote había llegado desde temprano. Ninguno alcanzó a salir de la casa durante el terremoto. Efectivamente la abuela Gertrudis murió el miércoles. Los demás también.