Al hombre ya se le había ido la vida cuando llegué a la puerta, de nada valieron los masajes cardiacos y la respiración artificial aplicadas mientras llegaba la ambulancia. El letrero dice muy claramente 'Centro de Emergencia Psicosocial'. Sin embargo, no es la primera vez que nos confunden con un lugar de atención de urgencias, y llega gente esperando que le salvemos la vida. He visto algunos muertos, pero este y su camisa roja estuvieron demasiado rato esperando a ser recogidos por la parca, y yo debí pasar por encima para entrar a mi oficina. Los hombres con sus trajes espaciales conversaron animadamente mientras le sacaban fotografías y tomaban sus huellas, lo envolvieron en una bolsa, y se lo llevaron junto al que habían cargado minutos antes. No supe su nombre. Su familia, si es que la tuvo, estará enterrándolo hoy, ya deben haber olvidado si alguna vez se equivocó, incluso que se equivocó al buscar atención en un lugar de reclusión de adolescentes consumidores de droga.
jueves, 4 de agosto de 2011
miércoles, 20 de julio de 2011
Pesadilla
No quise quedarme a oir los detalles de la violación que la niña aseguraba haber presenciado. Su sangre fría me tenía al borde de la náusea, creí que su condición de prostituta la habría hecho indiferente, cosa que yo jamás sería frente a una historia de esas. Días después cuando nos despertó a todas con sus gritos de terror, entendí que hace rato gritaba y yo no la había sabido escuchar.
jueves, 14 de julio de 2011
Anuncio
La idea del suicidio no viene a mí con frecuencia, confieso que la contemplé seguido en la época en que me enteré de la enfermedad de mi hijo porque realmente creí que no la manejaría, claro que después de años de convivir con eso, he llegado a reprocharme tanto escándalo, ya que en comparación con otras enfermedades, la de mi hijo ha sido una tontería. Hoy he recibido la noticia de que ya no viviremos juntos. Ni la escritura puede dar cuenta del vacío que me produce saberlo. Mi primer pensamiento fue una vez más el suicidio, lo acepto.
Ya han pasado algunas horas y han venido a mi cabeza todas las posibilidades de cosas por hacer, y que no he hecho, por estar convencida de que una mamá debía estar pegada a su hijo, solo me queda algo por preguntar.... cuándo te vas?
Ya han pasado algunas horas y han venido a mi cabeza todas las posibilidades de cosas por hacer, y que no he hecho, por estar convencida de que una mamá debía estar pegada a su hijo, solo me queda algo por preguntar.... cuándo te vas?
domingo, 10 de julio de 2011
Conversación en un bus
Hoy ha amanecido el cielo con nubes de todos los colores. Los noticieros ocupan su espacio en hablar de este extraño fenómeno,algunos aseguran que la biblia lo dice, la ciencia aún no se pronuncia al respecto. Yo, solo esperaba que ocurriera. Ayer escuché una conversación en el bus de regreso a casa, y aunque no entendí mucho al principio, supe que algo pasaría.
-Esta buseta pasa por la cientocuarenta?
-No sé caballero, yo me bajo antes.... pero por favor siéntese, ya alguien le indicará donde debe bajarse
-Gracias, muy amable, sí, necesito sentarme, la contaminación me tiene asfixiado.
- No se preocupe, le piensan cambiar el color a las nubes.
- Eso no se puede, son cosas de Dios.
-Claaaaaro que se puede, ya verá! Hay un proyecto de ley en curso.
-A la luna ya la han intentado visitar y no han podido.
-Ya fueron!!
-Eso no se puede, son cosas de Dios.
-Estuvieron en el 69.
-Eso no se puede, son cosas de Dios.
-Usted está loco.
El incrédulo se bajó indignado y yo me senté junto al hombre que anunciaba el fenómeno. Grandes cosas seguirán pasando.
-Esta buseta pasa por la cientocuarenta?
-No sé caballero, yo me bajo antes.... pero por favor siéntese, ya alguien le indicará donde debe bajarse
-Gracias, muy amable, sí, necesito sentarme, la contaminación me tiene asfixiado.
- No se preocupe, le piensan cambiar el color a las nubes.
- Eso no se puede, son cosas de Dios.
-Claaaaaro que se puede, ya verá! Hay un proyecto de ley en curso.
-A la luna ya la han intentado visitar y no han podido.
-Ya fueron!!
-Eso no se puede, son cosas de Dios.
-Estuvieron en el 69.
-Eso no se puede, son cosas de Dios.
-Usted está loco.
El incrédulo se bajó indignado y yo me senté junto al hombre que anunciaba el fenómeno. Grandes cosas seguirán pasando.
lunes, 13 de junio de 2011
Los mimos de mamá
Es inevitable al hablar de mamá pasar por alto algunos de sus insultos más poéticos. Entre mis favoritos están "maldito el momento en que quedé embarazada de usted" y "pedazo de carne podrida".
Por más esfuerzo que haga, no recuerdo nada chistoso, tierno o maternal de su parte. Agradezco a mamá por enseñarme el rencor, la decepción y la tristeza. Ella me hizo más fuerte. Además, sin su valioso aporte no hubiera podido escribir.
Por más esfuerzo que haga, no recuerdo nada chistoso, tierno o maternal de su parte. Agradezco a mamá por enseñarme el rencor, la decepción y la tristeza. Ella me hizo más fuerte. Además, sin su valioso aporte no hubiera podido escribir.
domingo, 12 de junio de 2011
Noctámbula
Tengo una vecina que enciende su radio desde tempranas horas de la madrugada, y por supuesto, me despierta. Me recuerda a mi madre. Cuando éramos niños, lo normal era que entrara a nuestra habitación varias veces en la noche con la excusa de pasar el trapo para sacudir el polvo, y hasta con la aspiradora encendida. Si alguno cometía el atrevimiento de molestarse, ella de inmediato empezaba a sacarle en cara lo poco que la habíamos dejado dormir durante la noche cuando éramos bebés, y le gritaba que por eso, por nuestra culpa, su horario nocturno se había convertido en el de actividad. Así que simplemente nos despertábamos con resignación y esperábamos a que terminara. Durante la mañana había que caminar de puntillas para no perturbar su ya perturbado sueño, del cual éramos responsables. Si alguna vez sonaba el teléfono o el timbre antes de la hora del almuerzo, entrábamos en pánico porque sabíamos cuál sería su reacción. A veces es necesario recordar historias como esta, para quitarme de la cabeza esas ideas estúpidas de que me hace falta mi mamá.
viernes, 10 de junio de 2011
Cuarta dimensión
En mi apartamento de un poco más de cuarenta metros cuadrados se han desaparecido las tijeras, el cuchillo de la cocina, una caja de madera y recientemente las llaves. Se tejen varias teorías al respecto. Algunos se arriesgan a decir que tal apartamento no existe y que en realidad sigo viviendo con mi madre, y que así será para siempre. Quienes han estado allí afirman que los objetos perdidos, o el lugar, no son más que representaciones de eventos particulares, y parte de un episodio psicótico producido por alguno de dichos eventos.
Yo puedo decir a mi favor que ya no le doy mi dirección a nadie, porque temo que si me visitan vayan a robarme.
Yo puedo decir a mi favor que ya no le doy mi dirección a nadie, porque temo que si me visitan vayan a robarme.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)